Los trabajos con electricidad implican uno de los riesgos más altos dentro de las actividades laborales, ya que una exposición incorrecta puede provocar lesiones graves o incluso la muerte. El contacto con energía eléctrica puede generar desde daños leves hasta consecuencias fatales inmediatas, dependiendo de factores como el voltaje, la corriente, el tiempo de exposición y las condiciones del entorno.
Por ello, es importante clasificar las actividades según el nivel de riesgo, lo que permite establecer medidas de control adecuadas, procedimientos seguros y el uso correcto de los equipos de protección personal. A continuación, se presentan las categorías de riesgo asociadas a trabajos con electricidad:
Categoría 1 – Labores con riesgos menores
Las labores con riesgos menores son aquellas que pueden generar daños temporales y que, en condiciones normales, no ocasionan la muerte. Aunque el nivel de riesgo es bajo, estas actividades no deben subestimarse, ya que una mala práctica puede incrementar el peligro.
Entre los efectos más comunes se encuentran pequeños choques eléctricos, molestias musculares leves, contusiones, cortes superficiales o exposición a radiación solar durante trabajos eléctricos en exteriores. También pueden presentarse golpes menores al manipular herramientas o equipos eléctricos.
Este tipo de actividades generalmente está asociado a trabajos de inspección visual, señalización, ordenamiento de cables sin energía, o labores de apoyo donde no existe contacto directo con partes energizadas. Aun así, se deben aplicar medidas preventivas básicas para evitar incidentes.
Categoría 2 – Labores con riesgos intermedios
Las labores con riesgos intermedios son aquellas que pueden generar lesiones importantes que, sin atención médica oportuna, podrían ocasionar la muerte o desencadenar una invalidez permanente. Estas actividades requieren mayor control, supervisión y procedimientos específicos de seguridad.
Entre los riesgos asociados se encuentran intoxicaciones por exposición a materiales, quemaduras por contacto con componentes eléctricos, mutilaciones, golpes severos, cortes profundos o caídas derivadas de una descarga eléctrica. También pueden presentarse contracciones musculares involuntarias que impidan soltar el punto de contacto.
Este tipo de actividades suele estar relacionado con trabajos de mantenimiento eléctrico, manipulación de equipos, intervención en tableros desenergizados con riesgo residual, o labores cercanas a fuentes eléctricas que requieren controles adicionales.
Categoría 3 – Labores con riesgos graves o mortales
Las labores con riesgos graves o mortales son aquellas que pueden generar consecuencias fatales de manera inmediata, sin dar tiempo a recibir atención médica. Este tipo de trabajos representa el nivel más alto de peligro y exige estrictos controles de seguridad.
Entre los riesgos más críticos se encuentran electrocución, arco eléctrico, quemaduras severas, paro cardiorrespiratorio, caídas desde altura provocadas por descarga eléctrica y daños internos irreversibles. Estas situaciones pueden ocurrir al trabajar con circuitos energizados, líneas eléctricas, tableros activos o equipos con alto voltaje.
En estas actividades es obligatorio aplicar procedimientos como bloqueo y etiquetado, verificación de ausencia de tensión, uso de equipos de protección dieléctrica, señalización del área, permisos de trabajo y supervisión permanente.
La correcta clasificación de las actividades eléctricas permite evaluar el nivel de riesgo y aplicar medidas preventivas adecuadas. La capacitación del personal, el cumplimiento de los procedimientos y el uso de equipos de protección son fundamentales para reducir la probabilidad de accidentes.
En Bison Perú, promovemos la identificación de riesgos eléctricos y la clasificación de actividades como parte esencial de la seguridad laboral. A través de nuestras capacitaciones especializadas, ayudamos a las empresas a fortalecer sus controles y a proteger la vida de los trabajadores que realizan labores con electricidad.