Aspectos que debe conocer para implementar un plan eficaz de protección contra caídas
Diseñar un plan adecuado de protección contra caídas puede resultar complicado. En este artículo se presentan conceptos esenciales que servirán como base sólida para crear un plan efectivo.
Importante: estos conceptos están pensados para reforzar conocimientos y deben complementarse con una formación presencial sobre seguridad en trabajos en altura.
Después de leer lo anterior, se espera que disfrute y aplique los siguientes principios de manera correcta:
1. No se trata solo de una medida – ¿Cuándo comienza el trabajo en altura?
La obligación legal de proteger contra caídas se fundamenta generalmente en una altura considerada como trabajo en altura. Esta cifra puede variar según las normativas internas de cada empresa, el sector o el país donde se encuentre.
Por ejemplo, la distancia más habitual definida por la Administración de Seguridad y Salud Ocupacional de Estados Unidos (OSHA, por sus siglas en inglés) es de 6 pies (1,82 metros) para construcción y 4 pies (1,21 metros) para la industria en general.
Independientemente de la altura establecida por la normativa de su país o sector, debe priorizar su seguridad. No importa tanto la cifra reglamentaria si no se le da la importancia que merece a esta tarea de alto riesgo. Lo que se quiere transmitir es que debe protegerse no solo porque lo exigen las leyes o regulaciones, sino porque una caída puede ocasionar lesiones graves e incluso poner en riesgo la vida.
Permítame explicar algo sobre el cuerpo humano sin aburrir con tecnicismos (créame, es interesante):
La naturaleza diseñó al ser humano para permanecer con los pies en el suelo. Incluso alturas aparentemente insignificantes, como 10, 20 o 30 centímetros, pueden ser peligrosas, ya que el cuerpo no está preparado para soportar caídas desde esas “pequeñas alturas”. Puede parecer exagerado, pero hagamos un ejemplo:
Una persona que mide 1,72 metros tiene su cuerpo, la densidad de sus huesos y la fuerza de sus músculos pensados para resistir caídas desde su propia altura estando al nivel del suelo. Esto se comprueba en la vida diaria: las caídas desde el suelo rara vez provocan fracturas porque la anatomía está preparada para ello.
Ahora imagine que se sube a una silla a 30 centímetros del suelo y se deja caer hacia adelante para que los brazos amortigüen el impacto. La conclusión: se produciría daño, incluso estando preparado para la caída. Si en lugar de lanzarse voluntariamente se cae por accidente, sin tiempo para reaccionar, el daño sería mayor. Esa altura que parecía insignificante puede causar lesiones.
Por eso, aunque exista una altura reglamentaria para protegerse, recuerde que no estamos diseñados para trabajar por encima del suelo. Téngalo presente al elaborar su plan de protección contra caídas.
2. Del riesgo bajo al riesgo alto – La jerarquía de protección contra caídas
Una vez que se determine que la labor implica riesgo en caso de caída, el siguiente paso es identificar qué tipo de protección se adapta a las necesidades, ya que no todos los equipos sirven para todas las situaciones.
Por ejemplo, como se menciona en otro artículo de nuestra sección de noticias, una línea de vida convencional de 1,8 metros con amortiguador no funciona para alturas menores a 5,3 metros. En esos casos, deben emplearse otros elementos.
Hablemos de jerarquías: en trabajos en altura, los expertos utilizan una estructura básica conocida como Jerarquía de Protección contra Caídas. Esta consiste en priorizar el uso de elementos simples y fáciles de manejar (con baja probabilidad de error humano) y solo recurrir a equipos más complejos si las condiciones lo requieren. Como última opción, se contempla la intervención de profesionales especializados cuando el riesgo no puede reducirse con equipos comunes, como ocurre en trabajos que exigen acceso por cuerdas.
3. NO utilice equipos de protección contra caídas
Con este título quizá se piense que se está promoviendo la irresponsabilidad, pero no es así. El título completo debería ser: “NO utilice equipos de protección contra caídas, utilice sistemas de protección contra caídas”.
Antes de explicar los componentes mínimos de un sistema, aclaremos la diferencia entre equipo y sistema:
Equipo: elemento individual.
Sistema: conjunto de equipos que trabajan en conjunto para cumplir una función específica. Si falta uno, el sistema no funciona.
Por ejemplo, una computadora es un sistema compuesto por varios elementos. Si se quita uno, deja de funcionar correctamente. Lo mismo ocurre con la protección contra caídas: el sistema está formado por varios componentes que, unidos, protegen al usuario. Si falta alguno, no habrá protección.
Los elementos básicos de un sistema personal para trabajos en altura son:
Arnés: conjunto de cintas que rodean el cuerpo y sujetan al usuario en caso de caída.
Conector: medio que une el arnés al punto de anclaje (por ejemplo, línea de vida con amortiguador).
Punto de anclaje: debe soportar mínimo 5.000 libras (2.267 kg).

Si se dispone del arnés y del punto de anclaje, pero falta el conector, el sistema no funcionará. Por eso, siempre se debe utilizar sistemas completos, no equipos aislados. La ventaja es que el sistema personal de protección contra caídas solo requiere tres elementos fáciles de recordar.
Este artículo, aunque extenso, toca puntos clave que serán de gran utilidad al elaborar un plan de protección contra caídas.
Solo queda desearle un trabajo seguro. ¡Hasta la próxima!